OpenAI difundió una carta abierta titulada "A call for collective action on cyber defense", en la que plantea un diagnóstico sobre el estado de la ciberseguridad global y convoca a organizaciones, empresas del sector, gobiernos y compañías de IA de frontera a actuar de manera coordinada. A continuación se resume el contenido central del documento.
El punto de partida de la carta es temporal: existe, según OpenAI, un margen acotado para fortalecer las defensas cibernéticas antes de que los ataques habilitados por IA se vuelvan considerablemente más frecuentes y sofisticados, a medida que los modelos disponibles en distintas partes del mundo ganan capacidad. La organización advierte que esta escalada pone en riesgo a los servicios de los que dependen las comunidades, desde hospitales hasta plantas de tratamiento de agua y la infraestructura misma de internet.
Al mismo tiempo, el documento sostiene que los avances actuales en IA ya ofrecen a los equipos de defensa nuevas formas de corregir debilidades acumuladas durante años. La carta describe este período como "la ventana de los defensores": un momento en el que, de actuarse con decisión, sería posible volver mucho más seguro al mundo digital.
OpenAI señala que el enfoque de seguridad predominante hasta ahora no será suficiente frente a lo que viene. Identifica una acumulación de vulnerabilidades estructurales: errores de software persistentes, permisos excesivos, configuraciones deficientes, sistemas sin parchar, autenticación débil y deuda técnica en sistemas heredados. A esto se suma un problema de recursos: los equipos de seguridad, en particular los de infraestructura crítica, han estado históricamente subfinanciados y necesitan, según la carta, un incremento sustancial de herramientas y recursos.
La carta organiza su propuesta en torno a tres ideas que se refuerzan entre sí:
OpenAI traduce estos principios en pedidos concretos, diferenciados según el tipo de actor:
La carta cierra con un llamado directo: "podemos hacer que la infraestructura digital de la que todos dependemos sea más segura", y convoca a que el liderazgo de la industria y los gobiernos aporte tecnología, recursos y experiencia a ese esfuerzo.
Afrontar el riesgo que expone OpenAI no es solo cuestión de nuevas herramientas: depende de que quienes dirigen y ejecutan la seguridad, en cualquiera de sus niveles, cuenten con marcos actualizados para operar y elevar los estándares de seguridad frente a la tecnología.
En esa línea, el Curso Superior en Gestión de la Seguridad Privada, dictado en alianza con la Fundación General de la Universidad de Salamanca, está orientado a responsables, supervisores y mandos medios de seguridad que necesitan convertir normativa dispersa en procesos auditables e integrar la seguridad electrónica —CCTV, IoT, control de accesos— con criterios de gobernanza, exactamente el tipo de convergencia entre lo físico y lo digital que la carta identifica como fuente de riesgo creciente.
Un escalón más arriba, el Máster de Formación Permanente en Dirección y Gestión de la Seguridad se dirige a quienes ya ocupan o aspiran a ocupar posiciones directivas, y aborda de manera explícita la tecnología predictiva y la inteligencia artificial aplicada a la anticipación de incidentes, un área que la carta señala como determinante para el resultado de la próxima etapa.
Y para quienes deben leer estas dinámicas en una escala geopolítica —analistas, consultores y funcionarios vinculados a políticas de seguridad y defensa—, el Máster de Formación Permanente en Estrategia, Seguridad y Defensa ofrece un marco para comprender cómo la ciberseguridad y la inteligencia artificial inciden hoy en los espacios comunes globales y en la competencia entre actores estatales y no estatales, el mismo terreno donde la carta ubica buena parte del riesgo que describe.
Los tres programas, al igual que el resto de la oferta de doinGlobal vinculada a inteligencia artificial, incorporan formación en ética y seguridad como parte integral de su diseño curricular.
Lo que OpenAI plantea no es un riesgo técnico que cada organización pueda resolver por su cuenta y a su propio ritmo: es un riesgo que crece en función de cuántos actores —empresas, gobiernos, compañías de IA— tarden en actuar, y que se traslada de uno a otro apenas alguno queda desactualizado. Frente a eso, el criterio no se improvisa: se construye cuanto antes.
Las propuestas de formación de doinGlobal en seguridad, dirección y estrategia están disponibles para quienes necesitan ese criterio hoy. Conocé el detalle de los programas y sus condiciones de admisión.
Fuente:
OpenAI (2026) A call for collective action on cyber defense.